Carmelita celebra 50 años como monja

Friday, Sep. 19, 2025
Carmelita celebra 50 años como monja
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El padre Stephen Watson OCD, coloca una corona en la cabeza de la Hna. Carmelita Mary John del Sagrado Corazón de Jesús y de la Santa Cruz durante la Misa en ce-lebración por su Jubileo de oro. La corona es un símbolo de la alegria de Dios y un símbolo de “nuestra unión como una sola comunidad de creyentes y seguidores de Cristo nuestro Señor,” dijo el sacerdote.
By Marie Mischel
Intermountain Catholic

Traducción: Laura Vallejo
SALT LAKE CITY — La Hna. Carmelita Mary John del Sagrado Corazón de Jesús y del Santo Rostro, quien profesó sus votos solemnes el 8 de septiembre de 1980 a los 23 años de edad, celebró su Jubileo de oro con una Misa realizada el 9 de agosto en el Monasterio Carmel of the Immaculate Heart of Mary en Salt Lake City.
El padre Carmelita Stephen Watson fue el celebrate. Concelebrando la Misa estuvie-ron el padre Sebastian Chacko, en residencia en la parroquia de Saint Francis Xavier; el padre Anastasius Iwuoha, administrador de la parroquia de  Saint Patrick en Salt Lake City; el padre Kenneth Kelechi, sacerdote que llegó de visita procedente de Nigeria y el padre  Andre Sicard, vicario parroquial de la Catedral de la Magdalena.
Durante su homilía el padre Stephen dirigió unas palabras a la Hna. Mary John diciéndole que probablemente “en palabras no habladas en tu corazón te diste cuenta en tu juventud que habías nacido para Dios, que tu deseo de amar, conocer y servirlo te guío al Carmel. No tuviste miedo de esos profundos deseos que tuviste para la felicidad, verdad y belleza del amor eterno.”
Como monja, “te has dado en totalidad al servicio de Dios,” le dijo el padre, al tér-mino de su homilía. El padre Stephen oró para que su ejemplo “de 50 fieles años” la Hna. Mary John inspire a otros a seguir sus corazones hacia Dios y hacia el Carmel en Salt Lake City.
Después de la homilía la Hna. Mary John reafirmo su Profesión en sus Votos Solemnes de castidad, pobreza y obediencia de acuerdo a la Regla y constituciones de las Monjas Descalzas de la Orden de la Santa Virgen Maria del Monte Carmelo.”
Después el padre Stephen bendijo a la Hna. Mary John con agua bendita y le colocó una corona simbolizando la gloria de quienes responden al llamado de Dios y aceptan sus votos con el crucificado y resucitado Señor.
La Hna. Mary John, quien nació bajo el nombre de Margaret Mary Uhlig; se crió en una familia Católica en una granja en  Idaho cerca de Twin Falls.
“Supe de mi vocación cuando cumplí 16 años de edad,” dijo. “Estaba sola sentada y sentí como el Señor invadió mi corazón. Así fue. Nunca cambié mi decisión.”
Ella había leído la biografía de Santa Teresa de Lisieux y deseaba ser como la Carmelita francesa, “pero el llamado era más profundo que eso,” recordó al Hna.
Ella le preguntó a Dios si tenía la vocación para las Carmelitas le permitiera ingresar al monasterio a los 16 años de edad, pero su mamá se opuso, “así es que dije bueno tal vez no tengo la vocación Carmelita.”
En su lugar después de graduarse de la preparatoria, se inscribió al Colegio (ahora universidad) de Saint Martin, una institución benedictina privada ubicada en Lacey Washington en donde estudió voz y música. Después ella le preguntó a un sacerdote de la institución sobre unirse a las Carmelitas y él la llevó al monasterio. Sin embargo, la madre superior le dijo que tenía que esperar a cumplir 21 años de edad.
“Lloré de camino de regreso,” dijo la Hna.
Después de su graduación con un título en Artes, esperó un año más antes de unirse al Carmelo en Salt Lake City.
“Lo que pasó fue que mis padres se molestaron mucho y sentí que estaba cometiendo un pecado, al ingresar, pero sabía que tenía ese llamado.”
Durante sus años en el Carmelo, “crecí”, dijo la Hna. Reconociendo que pasó por una variedad de retos y cometió varios errores., “pero no importó ya que Dios siempre remedia esos errores.”
Al paso de los años, “Dios me ha transformado… me he centrado más en Dios que cuando entré,” dijo la Hna. “Pensamos que estamos centradas en Dios cuando llegamos, pero no lo estamos.”
La vida religiosa es un crecimiento, “en todos los sentidos. En como tratas a las personas, en como aceptas los retos, en la vida espiritual... Dios desea más que solo ser buenas religiosas. Él desea que seamos lo mejor- Él desea que vivamos en amor, y todo es sobre el amor, sobre el crecer en amor.”
Para crecer en la vida espiritual, “las buenas lecturas son muy importantes,” dijo la Hna. agregando que a ella le gustan los autores, Elizabeth de la Trinidad y San Juan de la Cruz
“Cuando uno prueba a Dios en un nivel más profundo, uno desea más de Él, así es que entre más lees más buscas,” dijo.
La Hna. eligió su nombre de Hna. Mary John del Sagrado Corazón de Jesús ydel Santo Rostro ya que el Sagrado Corazón de Jesús es lo que “siempre he amado de Dios,” dijo agregando que su familia tenía una imagen del Sagrado Corazón en su casa.
Para su celebración jubilar , amigos y familiars llegaron de 
Idaho y de  Washington, las Hnas. del Carmel pasaron varias horas decorando. Además debido a los donativos de algunas amistades ella pudo enviarle flores a su hermano y primo quienes no pudieron asistir al evento.
“Dios ha derramado todo esto en mí,” dijo la Hna. “Me sentí muy emocionada por todas las personas que vinieron.”
Después de 50 años en el Carmelo, la Hna. tiene un mensaje para las personas al exterior del claustro. “Deseo que las personas sepan que Dios los ama mucho. Desaria poder decirle al mundo cuanto Dios los ama.”

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